CÓMO EVITAR EL PAGO DE LA COMISIÓN DE AMORTIZACIÓN ANTICIPADA EN PRÉSTAMOS HIPOTECARIOS

Los bancos, las entidades financieras de crédito y demás entidades reconocidas en el artículo 2º de la ley de Regulación del Mercado Hipotecario, para paliar las consecuencias de la depreciación de la moneda y la posible depreciación también de la remuneración a obtener por estas entidades en la concesión de préstamos,  imponen toda una serie de tipos de interés a elegir por el consumidor, como retribución por la cantidad prestada; estos tipos pueden ser fijos, en cuyo caso la retribución que pagamos por el préstamo se mantiene estable a lo largo de todo el plazo de la operación; o bien pueden ser a interés variable, en cuyo caso, la cantidad a devolver dependerá de las fluctuaciones de los mercados.

Dentro de la infinidad de productos financieros destinados a la concesión de préstamos de dinero, nos encontramos con los préstamos sujetos a garantía hipotecaria (cuya explicación abordaremos en otro post); estos pueden ser también, como los anteriores, a interés fijo o a interés variable.

Cuando tenemos pensado amortizar anticipadamente cierta cantidad de dinero o, en su caso, la totalidad del préstamo, la entidad bancaria o financiera, puede cobrarnos una comisión por los gastos derivados de las gestiones que tienen que llevar a  cabo para proceder a la amortización y anulación de nuestra condición de deudor con respecto a las mismas.

Si nuestro préstamo con garantía hipotecaria está concedido a un interés fijo, será la propia entidad la que nos imponga el tipo de comisión por los gastos de la amortización; pero si nuestro préstamo ha sido contratado a un interés variable, la Ley de Subrogación y Modificación de Préstamos Hipotecarios, en su artículo 3º, impone un tipo máximo del 1% de la cantidad amortizada como comisión por dicha acción (pudiendo ser menor si así ha sido pactado con la entidad financiera).
Ahora bien, en los préstamos hipotecarios a interés variable, suelen existir ciertas revisiones para modificar los tipos tanto al alza como a la baja, y que se llevan acabo por regla general cada 6 ó 12 meses, dependiendo de las condiciones del préstamo contratado; una vez producida la revisión, la entidad nos concede un plazo para aceptar o no dicha modificación y es aquí, donde podremos evitar pagar esa comisión del 1% por la amortización de nuestro préstamo; esperaremos a la revisión y no aceptaremos el nuevo tipo, obtando entonces por la rescisión del contrato y a la devolución de la cantidad prestada ex artículo 1295 del Código Civil ( pero ya sin comisión, porque se ha producido una rescisión de la relación contractual y  no una acción de pago anticipado del préstamo).

En cualquier caso, deberemos tener presentes, las condiciones y cláusulas pactadas en nuestros contratos de préstamos, para determinar el posible alcance de la medida indicada y, de esta manera, poder evitar (si los cálculos de esperar al mes de la revisión nos son favorables), el pago de la comisión de amortización anticipada de los préstamos con garantía hipotecaria a interés variable.
Quieres más información ???… te asesoramos…
Amado Sirvent Domínguez

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